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Lunes 23 de Octubre del 2017
El vendedor de golosinas y periódicos Ramón “Pukucho” Arévalos López es Pedro Juan Caballero
Si bien es oriundo de Chirigüelo, con el tiempo Ramón “Pukucho” Arévalos se ha convertido en uno de los personajes más representativos del pueblo de Pedro Juan Caballero. Varias generaciones de niños, algunos ya convertidos en actores de la sociedad, han comprado de él caramelos y otras golosinas en las adyacencias de escuelas de la ciudad.
El vendedor de golosinas y periódicos Ramón “Pukucho” Arévalos López es Pedro Juan Caballero
Varias generaciones de niños, algunos ya convertidos en actores de la sociedad, han comprado de Ramón “Pukucho” Arévalos caramelos y otras golosinas en las adyacencias de escuelas de la ciudad. (Foto: Diego Lozano).
Fuente: elnordestino.com (entrevista completa en la edición impresa 46 - Noviembre de 2017).
Junto a buena parte de su familia, trabaja vendiendo otros artículos consumibles en varios lugares públicos donde se desarrollan actividades sociales, culturales y deportivas.

A modo de reconocimiento, elnordestino.com dice que “Pukucho” es Pedro Juan Caballero.

Integrante de una gran familia que vende caramelos en los recreos

“Desde chiquitito empecé en la Escuela 710 vendiendo caramelos. En esa época era todo alambrado y quinchado. Hace treinta y cuatro años que vendo caramelos, desde cuando la directora era Irma Sánchez de Amarilla. Todos los días trabajando; nunca nadie me dijo para que me retirara de la institución”.

“Todas las criaturas ya me conocen, yo soy como un guardia para ellos. Todas las familias me quieren, me conocen, y también en la escuela parroquial vendo los caramelos”.

“Antes vivíamos en la cancha del 2 de Mayo, la del Panchito López. En esa época el salón de baile estaba ahí en el costado, donde ahora es el polideportivo. Nosotros vendíamos tereré y naranja. Gracias a Dios seguimos el camino de mis papás, que ahora nosotros continuamos”.

“En familia estamos trabajando todos juntos, siempre con el mismo rubro, que es la venta de caramelos. También estamos vendiendo por las canchas gaseosa, agua, pororó; ya treinta y cuatro años tirando el carrito juntos”.


Varias generaciones de pedrojuaninos fueron y son sus clientes

“Hay doctores, doctoras, escribanos, a quienes les he vendido caramelos, que ahora ya son padres y a sus hijos le estoy vendiendo hoy. Ya son varias generaciones y eso me da mucho gusto. Me quieren a mí y a mis familiares; somos una familia honesta y trabajadora, y es el mejor regalo que tenemos en la familia que es la honestidad”.

“Tengo una familia numerosa, estamos todos juntos, vivimos en una casa grande que mis padres habían comprado y  que nos dejaron de herencia. Como se dice “comemos todos en una misma olla”; no nos separamos, vivimos todos allí. Donde hay una actividad siempre estamos uno atrás del otro. En toda actividad, ya sea social, deportiva, desfiles. Somos doce personas que trabajamos todos juntos. Yo quedé como jefe de familia después de mi papá, y mis hijos también sigue con el trabajo”.

“Antes trabajaba como gar
çon. Me retiraba de mi trabajo, agarraba el carrito y continuaba vendiendo. Veinte años trabajé como garçon: en el Tenis Club, 2 de Mayo, Club Social, y en todos los eventos que había la gente me contrataba. Hasta ahora mis hermanos son garçon”.

(Entrevista completa en la edición impresa 46 de elnordestino.com - Noviembre de 2017).

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