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Sábado 26 de Noviembre del 2016
Vivencias y testimonios de dos estudiantes universitarias que prestan servicio en la guardia del Hospital Regional
Más de siete mil estudiantes universitarios extranjeros viven y estudian en la capital de Amambay. En esta entrevista presentamos a dos jóvenes alumnas de la Universidad Sudamericana filial Pedro Juan Caballero que prestan servicio en la guardia del Hospital Regional y en el Centro de Salud de Zanja Pytã.
Vivencias y testimonios de dos estudiantes universitarias que prestan servicio en la guardia del Hospital Regional
Mayara Almeida Pontes y Cláudia Carla Dos Santos son dos estudiantes del sexto año de la Carrera de Medicina de la Universidad Sudamericana filial Pedro Juan Caballero. También prestan servicio en el Hospital Regional y en el Centro de Salud de Zanja Pytã. (Foto: Diego Lozano).
Fuente: elnordestino.com (edición impresa).
Cláudia Carla Dos Santos y Mayara Almeida Pontes son dos jóvenes estudiantes universitarias del sexto año de Medicina que vinieron desde Brasil a formarse en Paraguay. Como grandes amigas comparten la mayor parte del tiempo juntas, especialmente cuando prestan servicio en el Hospital Regional y en el Centro de Salud de Zanja Pytã.

En una entrevista exclusiva con elnordestino.com hablan de sus vivencias y emociones. También revelan los motivos que facilitaron el venir y quedarse en Pedro Juan Caballero, que podría formar parte del futuro de sus vidas y así ampliar la cantidad de profesionales que muchas veces son insuficientes para cubrir la gran demanda de atenciones médicas que son necesarias en toda gran ciudad.


Del estado de Paraná a Pedro Juan Caballero

“Mi nombre es Cláudia Carla Dos Santos, tengo 35 años, estoy en el sexto año de Medicina y soy interna del Hospital Regional de Pedro Juan Caballero por la Universidad Sudamericana. Vine desde Paranavai, del estado de Paraná”.

“Llegué a estudiar Medicina en Pedro Juan Caballero porque el nivel de enseñanza es muy bueno. Estar muy cerca de Brasil y el modo que enseñan los profesores es muy importante para nosotros. También el abordaje de las enfermedades, que son las mismas que hay en Brasil. Es gratificante estar estudiando en Paraguay y también hacer guardia en el Hospital Regional. No me puedo quejar de nada”.

“En nuestro trabajo en la guardia nos encontramos con todo tipo de personas. Desde los que están necesitando una atención más urgente hasta  los que sólo necesitan sentarse y precisan de una charla, de un consejo o de una amiga para hablar. Eso es lo que me encanta de la profesión médica, que no es solamente medicar”.

“Hay quienes tienen prejuicios por nuestra nacionalidad, pero son más a los que les encanta ser tratados por nosotros, que somos brasileros. Muchos pacientes nos comentan que habían escuchado que somos malos y no trabajamos bien. Finalmente, nos agradecen por la buena atención. Algunas veces, a pesar de no tener que hacerlo, nos ofrecen obsequios, que pueden ser un pollo o batatas dulces, sólo por haberlos atendido a ellos o a sus hijos. Eso es común y muy gratificante acá en Paraguay. Lo más importante es atender a las personas y verlas salir bien, del Hospital Regional o de nuestra guardia en el centro de salud de Zanja Pytã. Esa es la magia de la carrera de Medicina, está valiendo la pena”.

“Convertirse en médico conviene en el sentido de conseguir o mantener un estatus social alto, aunque el dinero no es lo más importante. Debemos amar nuestra profesión, y nos tiene que gustar lo que hacemos. De lo contario, Medicina se torna una carga, un peso, porque no es fácil. El precio que tenemos que pagar es alto. Al salir de nuestra casa, dejamos una familia. En mi caso tengo otra hija, que tuve que dejar a cargo de mis padres, para venir a estudiar lejos. Son muchas las veces que no tenemos esa contención familiar tan importante y tenemos que actuar por nuestro instinto y discernimiento, para no hacer las cosas del modo que no se deben hacer. Tenemos que tener mucha voluntad por todas esas cosas y es bueno que sea así. Porque todo lo que sembramos lo vamos a terminar cosechando”.

“Si bien mi objetivo es volver a mi país para ejercer esta profesión, toda vez que tenga la oportunidad podría quedarme con mi familia a trabajar en Pedro Juan Caballero como médica y eventualmente como profesora. Mi primer contacto con pacientes fue acá. Vivo en esta ciudad, mi hijo y mi marido (que también es estudiante avanzado) están conmigo. Considero la posibilidad de especializarme en Ginecología y Obstetricia en Asunción. Quiero volver a Brasil, pero también me encantaría quedarme en Paraguay porque me gusta. Esta es mi segunda carrera universitaria, soy enfermera en Brasil. Sería muy lindo realizarme profesionalmente porque me gustan las personas de acá. Hay sólo una cuestión, y es que se gana más en mi país. El dinero es fundamental, aunque lo más importante es hacer las cosas bien. Porque haciendo las cosas bien, lo demás llega solo”.

Del estado de Rondonia a Pedro Juan Caballero

“Mi nombre es Mayara Almeida Pontes, tengo 25 años. Vengo de Ji-Paraná, Rondonia. Tanto el nivel académico de la facultad como la experiencia en el Hospital Regional son muy provechosas. El cuerpo académico de la Universidad Sudamericana está compuesto por médicos y especialistas muy exigentes”.

“La carrera de Medicina exige mucho esfuerzo. Vinimos a estudiar y nos dedicamos totalmente. Salimos muy jóvenes de nuestra ciudad. Algunos estudiantes por el hecho de no estar bajo la mirada de su familia, pierden la disciplina. Es por esto que debemos tener un alto nivel de autodisciplina y no evadirnos con otra cosa. Considero que los jóvenes tenemos muchas ganas de aprender. En mi caso tenía un sueño, que es ser médica. Y con esfuerzo y mucha voluntad lo estoy consiguiendo. Medicina no es para todos, uno tiene que querer superarse y aprender, porque vale la pena el sacrificio que hacemos”.

“El que quiere de verdad puede conseguirlo. Salí de mi ciudad porque quería vivir estas cosas, no para gastar la plata de mi familia. Hay que tener el sueño y las ganas de hacer las cosas, olvidarse de las cuestiones materiales. Medicina no es solamente medicar ni administrar dosis, tampoco todas las enfermedades se pueden curar. Lo más importante es poder ayudar a la gente. Medicina es vocación, y me encanta estar acá haciendo lo que yo quiero para mi vida”.


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