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Miércoles 16 de Abril del 2014
La tradicional elaboración de la chipa en Semana Santa se mantiene hasta nuestros días
La elaboración y consumo de la chipa en Semana Santa se mantiene en Pedro Juan Caballero y en la región. Advirtiendo la importancia de esta sana costumbre, elnordestino.com tuvo el privilegio de entrevistar a dos mujeres que se profesionalizaron desde hace muchos años en una especialidad culinaria que sigue cautivando a propios y extranjeros.
La tradicional elaboración de la chipa en Semana Santa se mantiene hasta nuestros días
Ña Teresa Zarza de González prepara su tatacuá, un horno de barro artesanal para elaborar la tradicional chipa. (Foto: Diego Lozano).
El señor Ceferino González viene acompañando hace muchos años a su esposa Ña Teresa Zarza en la elaboración de la chipa. (Foto: Diego Lozano).
El señor Ceferino González viene acompañando hace muchos años a su esposa Ña Teresa Zarza en la elaboración de la chipa. (Foto: Diego Lozano).
Ña Serafina Zarza de Acosta ofreciendo sus productos en la Feria Libre de Pedro Juan Caballero. (Foto: Diego Lozano).
Ña Serafina Zarza de Acosta ofreciendo sus productos en la Feria Libre de Pedro Juan Caballero. (Foto: Diego Lozano).
Fuente: elnordestino.com (edición impresa).
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, donde muchas mujeres llevaban una pequeña bolsa con almidón para ser bendecido y posteriormente ser mezclado con el resto de los ingredientes de la chipa. La fabricación de la chipa marca el ritual de la Semana Santa en el seno familiar y comunitario.

La tradicional “Chipería Ña Teresa” está ubicada en la calle colectora Campeones Del 65, a metros de la Ruta V “Bernardino Caballero” en el barrio San Blas de Pedro Juan Caballero. Además de ser un punto de referencia para viajeros, es una parada casi obligatoria para miles de personas que todos los días se van alejando de la capital de Amambay para siempre volver.

Ña Teresa Zarza de González está próxima a cumplir sesenta años, de los cuales treinta y cinco viene dedicando a su profesión, que consiste en elaborar chipa. Con el paso del tiempo y el crecimiento de sus hijos, el negocio familiar fue prosperando para convertirse hoy en la más tradicional chipería del nordeste de Paraguay.
Con la amabilidad y desconfianza que caracteriza a las personas de su tiempo, Ña Teresa Zarza de González nos recibió en su local para contarnos algo de su historia y de su emprendimento laboral.

El secreto de la chipería más exitosa del nordeste de Paraguay

“Antes que nada quiero saludar a la gente y al señor que me viene a entrevistar... y todo Pedro Juan Caballero, que me ayudó mucho por medio de mi trabajo. Estoy muy contenta, hace treinta y cinco años que estoy trabajando en este emprendimiento y gracias a Dios mi salud está muy bien y yo misma estoy dirigiendo mi trabajo. Estoy muy feliz y espero a la gente que se acerque en esta Semana Santa. Tengo mucha esperanza todavía de trabajar con mucho entusiasmo.  Pedro Juan me ayudó mucho y quiero hacer todo lo posible de servirle. La chipa que hago son todas de igual calidad, sólo el tamaño es lo diferente; pero el gusto y la calidad es igual. Preparo la misma masa para todo, no es que hago una masa diferente para otras, mejores o peores… todo es de la misma calidad. Y por eso me va bien, yo misma tengo entusiasmo para servir  a mi pueblo… respetar y ser respetado. Con ese mismo espíritu vivo y tengo siempre a Dios en primer lugar. Espero que la gente esté satisfecha con mi trabajo. Y si algo no está bien, quiero que la gente me diga porque hablando se entiende”.

Toda una vida en Pedro Juan Caballero

“Siempre me estoy enfocando en la necesidad manifiesta de los jóvenes. Esta necesidad es ser alguien en la sociedad; una persona exitosa, una persona conocida y una persona respetada. Desde que el estudiante termina el estudio medio hasta que consigue terminar una carrera universitaria hay un gran trecho. Lo que necesitan para lograr ser “alguien” es perseverar ante ese desafío”.

Las complejidades en época de Semana Santa

“Lo más difícil para Semana Santa es juntar a todo mi equipo porque todos tienen otro trabajo y se van a otro lado. Y eso lo que es muy difícil para mí en estas fechas, porque acá no podemos traer a personas que no entienden. A esta altura del año yo no puedo enseñar a nadie; cada uno con su papel nomás. Cada uno ya tiene que estar para que podamos hacer más rápido nuestro trabajo. Los ingredientes ya los tengo todos preparados para esta fecha”.

Chipería Ña teresa, todo el año al servicio de su comunidad

“Quiero que sepa la gente que estoy siempre aquí esperando sus pedidos.  A cualquiera que le guste lo que hago, a los que me conocen… y a los que no me conocen también. Porque somos populares, pero nunca todo el mundo nos conoce”.

Una profesión donde trabajan y se sustentan familias enteras

“Soy Teresa Zarza de González y mi marido se llama Ceferino González.  Tengo cinco hijos ya todos formados, cada uno ya en su lugar. Voy a cumplir sesenta años. Soy todavía fuerte y activa. Por suerte tengo muchas máquinas que me ayudan para hacer menos forzoso mi trabajo. Aparte de la chipa también se incorporaron otros productos: tengo torta, sopa, chipa con carne (ese fue mi invento), chipa avatí so'o, sopa so'o; también tengo pollo y milanesa de pollo, milanesa de carne,  empanada… todo lo que la gente me pide hago”.

“Hay ya mucha gente que hace lo que yo inventé y está bien. Es que por medio de mí que Dios ha ayudado a otra gente también.  Y por eso yo estoy muy feliz, porque por medio de eso otros también pueden alimentar a su familia. Todos necesitamos, todos tenemos derecho de tener familia. El mundo crece y la gente también crece. Es muy difícil el trabajo día a día, uno tiene que pensar ya para mañana. Lo que no hace hoy se tiene que pensar a última hora. Y las cosas tienen que adelantarse para que salga todo bien”.

Ña Serafina Zarza de Acosta, toda una vida dedicada a la profesión de chipera

La “Chipería Ña Serafina” es una tradición en el barrio Obrero de Pedro Juan Caballero. Ña Serafina Zarza de Acosta tiene más de cincuenta años en su profesión, lo que no le impide estar en la Feria Libre de la ciudad cada martes y sábado desde las cinco de la mañana.

“Soy Serafina Zarza de Acosta y tengo sesenta y ocho años. Vine de Eusebio Ayala a Pedro Juan Caballero. Estoy preparando todo para la Semana Santa, para que la gente que quiera y que le guste mi producto haga su pedido.  Preparo diferentes variedades de chipa; de almidón con carne y de maíz con carne, entre otras”.

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