
El hecho se produjo sobre la calle Alberdi entre 15 de Agosto y Coronel Martínez de la capital de Amambay, donde la víctima fue interceptada por dos personas a bordo de una motocicleta, una de las cuales atacó a balazos a la mujer. Transcurrido más de un año, Emilse Eloísa Escobar Rodríguez viene recuperándose de aquel ataque que la tuvo al borde de la muerte. A pesar de haber recibido varios impactos de bala en el rostro, en el tórax y en uno de sus brazos, la mujer soportó nueve intervenciones quirúrgicas y hoy nos cuenta la historia de cómo pasó de la agonía a la esperanza de completar los tratamientos necesarios que restablezcan su salud. Porque en su vida, como ella misma manifiesta, “nada volverá a ser igual”.
“Ese día, faltando diez minutos para las 7 horas y media cuadra para que llegásemos con mi hija a la escuela “Bernardino Caballero”, pasó lo que pasó. De atrás me llamaron por mi nombre, y cuando me di la vuelta, una persona sacó su arma y comenzó a atacarnos. De primera intención esto iba para mi hija, sólo que yo la empujé. Instintivamente alcé una de mis brazos para cubrirme… y hasta allí me acuerdo”.
“En esta larga recuperación tuve el apoyo de todos mis
vecinos, amigos, familiares y especialistas médicos que incluso me siguen
ayudando sin cobrar sus honorarios. En un primer momento me operaron en el
Hospital Regional de Pedro Juan Caballero para luego ser llevada al Hospital
Viva Vida donde me pasaron a terapia intensiva. Debido a la gravedad de mi
estado, fui trasladada al IPS de Asunción en un avión debidamente equipado,
donde llegué en tan sólo 40 minutos. Todo esto fue costeado por mis
conciudadanos en forma anónima, como así también mi recuperación que todavía no
terminó.”
“Estuve un mes en terapia intensiva del IPS, porque en aquel entonces yo tenía trabajo y seguro médico. Después me pasaron a sala común, donde permanecí otros dos meses. No podía hablar, tenía traqueotomía, además de soportar varias intervenciones quirúrgicas. Debido a mi estado, ni mis parientes cercanos podían verme en un primer momento. Llegué a pesar 25 kilos y estuve nueve meses para recuperar el habla. No fue fácil”.
“Quisiera agradecer a la ciudadanía de Pedro Juan Caballero, a mis familiares, amigos, personal médico y a mi abogada por ayudarme. Me es difícil mencionarlos a todos, porque me voy a olvidar de alguno. Hoy estoy a punto de comenzar los estudios para enfrentar la décima operación para recuperar mi rostro. Esta sería la última etapa de mi convalecencia y necesito una vez más la ayuda de todos para pagar los gastos. Quienes puedan ayudar les pido por favor que se acerquen al lavadero que está en la calle Rubio Ñú casi Alberdi. Muchas Gracias a todos”.